El precio de nuestros productos gourmet

Cuando definimos nuestra estrategia de precios podemos seguir distintas tácticas:

Calcular todos nuestros costes (directos, indirectos, fijos y variables) y el margen o beneficio necesario para que nuestra empresa pueda crecer con el paso del tiempo.

Analizar los precios de nuestra competencia y decidir si nos posicionamos en la parte alta, media o baja de la gama de precios de productos sustitutivos al nuestro.

Estudiar el mercado y diferenciar nuestro producto, hacerlo único a los ojos de nuestro cliente potencial y definir cuál es el precio que ese cliente estaría dispuesto a pagar teniendo en cuenta: la calidad de nuestro producto, su presentación, cuáles son los productos sustitutivos actuales a los ojos del consumidor, la logística, el momento y la experiencia de consumo,  es decir, la percepción de nuestro cliente una vez que hemos trabajado de forma adecuada todos los aspectos para hacerlo único dentro de un sector como el gourmet.

Competir mediante la diferenciación de producto es una estrategia mucho más sostenible que entrar en la batalla por el precio. Veamos un ejemplo:

Podemos pensar en la fruta como un alimento básico en nuestra dieta y con una diferenciación en el punto de venta, en muchas ocasiones, poco desarrollada por las empresas. Sin embargo, un productor con una fruta de alta calidad podía desarrollar un “nuevo” producto y, consecuentemente, una nueva línea de negocio para su empresa:  si presenta una variedad de sus frutas con un packaging muy diferencial, con una imagen atractiva que promocione en el punto de venta -o dé la posibilidad de compra online ofreciendo un buen servicio de transporte- y consiga que su nueva presentación haga de sus frutas un regalo perfecto para hacer a un amigo, familiar o compañero de trabajo, al que le transmite sus mejores deseos en forma de salud y bienestar para el homenajeado. En este caso, su nuevo producto pasa de cubrir una necesidad de alimentación básica a ser sustituto de un ramo de flores, una botella de vino o unos bombones y el precio deberá adecuarse a esa situación de compra.

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